La vitivinicultura reclama una rebaja de impuestos para mejorar la competitividad

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El consumo interno sigue en baja, las exportaciones tocaron mínimos históricos y la pérdida de competitividad interna limita la capacidad de reacción.

(NAP) Dentro de una tendencia mundial en la cual el consumo de vino muestra una tendencia descendente, el sector vitivinícola argentino enfrenta además un escenario complejo en el que el aumento de costos en dólares y la carga impositiva erosionan la rentabilidad.

En este contexto, el mayor orden macroeconómico aporta previsibilidad, pero no alcanza para compensar la pérdida de competitividad. “Hoy hay menos incertidumbre, pero los márgenes se achicaron mucho”, explicó Ramiro Barrios, referente de exportaciones de Bodegas de Argentina. Según advirtió a Ámbito.com, sino hay una mejora vía tipo de cambio, el camino inevitable pasa por una reducción de impuestos nacionales, provinciales y municipales.

Estados Unidos concentra una porción creciente de las exportaciones argentinas, especialmente de vinos fraccionados de gama media y alta. Por eso, la caída del consumo en ese mercado tiene un impacto directo sobre las ventas externas.

En tanto que, en lo local, la inflación, tasas elevadas y menor poder adquisitivo redujeron el gasto en productos considerados no esenciales, como el vino.

A este escenario se suma un cambio estructural en los hábitos de consumo. La competencia de bebidas alternativas, el avance de propuestas “ready to drink”, nuevas formas de entretenimiento y una tendencia global hacia la moderación del alcohol afectan especialmente a los consumidores más jóvenes, que muestran una relación más distante con el vino que generaciones anteriores.

La combinación de menor demanda, acumulación de stocks en los canales comerciales y presión sobre los costos explica que en 2025 las exportaciones del sector hayan caído a u$s661 millones, con 1,9 millones de hectolitros, el nivel más bajo en casi dos décadas.

De cara a 2026, Barrios describió un panorama incierto. Si bien informes internacionales sugieren que el mercado estadounidense podría estar acercándose a un piso, la recuperación será lenta y favorecerá a las bodegas que logren ajustar su estructura, ganar eficiencia y salir activamente a buscar oportunidades en destinos alternativos como Canadá, Brasil y otros mercados de América latina. (Noticias AgroPecuarias)

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