Acuerdo Mercosur UE: aunque está cerrado, anticipan un camino largo y complejo antes de su implementación
La Fundación Barbechando advirtió que el entendimiento enfrenta obstáculos jurídicos, políticos e institucionales que podrían demorar su entrada en vigor por más de un año.
(NAP) El Acuerdo de Asociación entre el Mercosur y la Unión Europea se encuentra técnicamente cerrado y políticamente validado, pero su puesta en marcha efectiva aún enfrenta múltiples dificultades, según el análisis elaborado por la Fundación Barbechando, que pone el foco en los pasos pendientes dentro de la UE y en los procesos de ratificación en los países del Mercosur.
El trabajo de la fundación recordó que el Acuerdo UE–Mercosur promete beneficios arancelarios para el 99,5% de las exportaciones agroindustriales, reglas más previsibles y un marco estable para el comercio, a la vez que remarcó que no debe confundirse el cierre técnico con una implementación inmediata.
En los argumentos, si bien el Consejo Europeo -el poder ejecutivo de la UE- aprobó el acuerdo por mayoría calificada, con el respaldo de 21 Estados miembros, y habilitó su firma, el proceso quedó virtualmente frenado en el Parlamento Europeo, que resolvió judicializar el entendimiento y solicitar un dictamen al Tribunal de Justicia de la Unión Europea sobre su compatibilidad con los tratados constitutivos del bloque
Según Barbechando, la intervención del TJUE introduce un factor de demora significativa, ya que este tipo de opiniones consultivas suele demandar más de un año. Hasta que el tribunal se pronuncie, el Parlamento Europeo no avanzará con el trámite legislativo, trasladando el debate desde el plano político al jurídico-institucional
Este escenario se da pese a que el contenido comercial del acuerdo ya fue validado por el Consejo Europeo y no requiere, en principio, la ratificación de los parlamentos nacionales, al tratarse de competencias exclusivas de la UE. Sin embargo, cualquier interpretación que considere al acuerdo como “mixto” podría reabrir ese debate y sumar nuevas instancias de aprobación
El informe señala que la Comisión Europea y el Consejo mantienen abierta la posibilidad de una aplicación provisoria del pilar comercial, incluso de manera bilateral con aquellos países del Mercosur que completen antes sus ratificaciones internas. No obstante, esta alternativa dependerá del alcance del dictamen del TJUE y de las decisiones políticas posteriores en Bruselas.
Situación en el Mercosur
Del lado sudamericano, el acuerdo deberá ser aprobado por los congresos nacionales. Barbechando remarcó que la celeridad legislativa será determinante para no perder oportunidades comerciales, especialmente en el uso de cuotas y contingentes arancelarios, que se asignan al Mercosur en su conjunto y se activan a medida que cada país ratifica el acuerdo.
El pacto prevé la posibilidad de entrada en vigor de manera bilateral, es decir, entre la UE y aquellos Estados Parte del Mercosur que hayan completado sus respectivos procesos de ratificación interna.
En este esquema, los derechos y obligaciones del acuerdo comienzan a aplicarse entre las partes que ya lo hayan ratificado, aún cuando el resto de los socios del Mercosur no haya concluido dicho trámite.
“En este contexto, la celeridad en los procesos de ratificación por parte de los congresos nacionales del
Mercosur adquiere especial relevancia, dado que la entrada en vigor bilateral habilita de manera inmediata el acceso a los beneficios comerciales previstos en el acuerdo”.
El análisis concluye que “resulta particularmente importante en relación con el aprovechamiento de los cupos y contingentes arancelarios, cuya utilización efectiva dependerá del momento en que cada país complete su ratificación y pueda ejercer los derechos derivados del acuerdo”. (Noticias AgroPecuarias)









