Los contratistas rurales exigen financiamiento acorde y renovación tecnológica
En en su 1ra cumbre realizada en Expoagro 2026, la Facma reclamó políticas públicas que reconozcan al sector. Advirtieron que la antigüedad del parque de maquinaria promedia los 12 años.
(NAP) En el marco de Expoagro 2026, la Federación Argentina de Contratistas de Máquinas Agrícolas planteó la necesidad de políticas públicas que reconozcan al sector como un actor estratégico y que contiene a entre 15.000 y 18.000 empresas que hoy realizan el 80% de las labores agrícolas en Argentina.
En una jornada histórica para el sector, se llevó a cabo en Expoagro 2026 la primera Cumbre de Contratistas en San Nicolás, encuentro que sirvió para visibilizar una actividad que genera empleo directo para 72.000 personas, pero que enfrenta serias dificultades de capitalización.
Créditos
El eje central de las demandas fue el acceso al crédito. Luis “Freddy” Simone, presidente de Facma, enfatizó que el sector no solicita privilegios, sino “condiciones justas” y herramientas financieras diseñadas específicamente para la realidad del contratista.
En este sentido, describieron la necesidad de tener líneas de crédito a largo plazo que coincidan con los ciclos de recupero de la inversión en maquinaria pesada.
También exigieron ser sujetos de crédito, es decir, la necesidad de que las entidades bancarias flexibilicen los requisitos de calificación, ya que muchos prestadores de servicios encuentran barreras para acceder a financiamiento formal.
Diagnóstico
El ingeniero agrónomo Hernán Ferrari presentó datos críticos sobre el estado actual de las herramientas de trabajo: el parque de maquinaria tiene una antigüedad promedio de 12,4 años. Según el especialista, es imperativo dar un salto de 30% a 40% en la incorporación de nueva tecnología para: reducir el consumo de combustible y aumentar la autonomía; optimizar la eficiencia productiva y evitar paradas por roturas; y profesionalizar el manejo de datos para la toma de decisiones.
También durante el evento, se abordó la gestión integral del riesgo, incluyendo el uso de mapas meteorológicos para la toma de decisiones climáticas hasta agosto de 2026 y el rol de las SGR (Sociedades de Garantía Recíproca) para facilitar el aval en la obtención de fondos para pequeñas y mediadas empresas rurales rurales.
Como cierre de la cumbre, se oficializó un convenio entre la empresa Piersanti y Facma, que otorga beneficios comerciales directos a los socios de la federación, reforzando el vínculo entre los fabricantes de maquinaria nacional y quienes operan los equipos en el lote.
Radiografía del empleo: El sector no solo es responsable de 80% de las labores agrícolas, sino que es un dinamizador crítico del empleo genuino. Con aproximadamente 72.000 puestos de trabajo directos, la actividad del contratista sostiene la economía de cientos de localidades rurales. Se estima que cada unidad de trabajo (cosechadora o sembradora moderna) requiere personal altamente calificado, lo que impulsa la demanda de capacitación técnica en nuevas tecnologías y manejo de datos.
Impacto del Rimi y fuerza laboral del sector
Para complementar el panorama de la Cumbre de Contratistas 2026, se destacan dos ejes centrales que definen la sostenibilidad de la actividad: el esquema de incentivos fiscales y el peso del empleo en el interior del país.
El Rimi como motor de capitalización: El Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones se presenta como una herramienta clave para revertir la obsolescencia del parque de maquinaria. Al ofrecer beneficios impositivos y aduaneros, permite que las empresas de servicios —que muchas veces quedan fuera de los grandes esquemas de promoción— accedan a tecnología de punta con menores costos de importación y ventajas en la amortización acelerada de bienes de capital. (Noticias AgroPecuarias)









