La guerra en Medio Oriente agregó más volatilidad al mercado de granos

Spread the love

Soja, maíz, y trigo ya vienen con cuestiones intrínsecas como las dudas sobre la demanda de China y la producción sudamericana.

(NAP) La escalada del conflicto en Medio Oriente entre Estados Unidos, Israel e Irán volvió a introducir incertidumbre en los mercados internacionales y abrió un nuevo foco de volatilidad para los granos.

Si bien el impacto inicial fue alcista por el efecto contagio desde la energía, los analistas advierten que los “fundamentals” propios del mercado agrícola siguen siendo determinantes para la evolución de los precios.

Así lo explicó Dante Romano, profesor e investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral, quien sostuvo que los conflictos geopolíticos suelen generar reacciones rápidas en los precios, aunque muchas veces transitorias.

“Los conflictos geopolíticos suelen generar subas iniciales y mucha volatilidad, pero en eventos recientes los valores volvieron rápidamente a los niveles previos”, señaló el especialista.

Entre los granos, el trigo suele ser el que reacciona con mayor sensibilidad ante episodios bélicos, debido a su fuerte relación con el consumo humano y al elevado volumen de comercio internacional que concentra en regiones cercanas al área del conflicto.

China

Más allá de la geopolítica, el mercado sigue de cerca el regreso de China a las compras internacionales tras el Año Nuevo Lunar. En las últimas semanas reaparecieron rumores sobre posibles adquisiciones de soja en Chicago por hasta 8 millones de toneladas adicionales.

De concretarse, este movimiento podría brindar sostén a las cotizaciones, aunque el impacto sobre Sudamérica sería más acotado.

“Esto resulta alcista para Chicago, pero al mismo tiempo podría presionar a la baja las primas de exportación en Sudamérica, por lo que el efecto para nuestra región sería neutro a negativo”, explicó Romano.

En paralelo, los fondos especulativos también vienen influyendo en el mercado. Tras el inicio del conflicto, tomaron posiciones compradoras equivalentes a unos 10 millones de toneladas, a las que se sumaron nuevas adquisiciones en las semanas siguientes. “La posición de los especuladores se publica los viernes con corte al martes anterior, por lo que será un buen termómetro para medir la reacción del mercado”, indicó el analista.

Soja

El otro gran factor que pesa sobre el mercado es la oferta sudamericana. Brasil se encamina a una producción cercana a los 180 millones de toneladas de soja, un volumen que actúa como elemento bajista para los precios globales.

Actualmente la cosecha avanza en torno al 30% del área y muestra cierto retraso frente al año pasado, acompañado por algunas demoras logísticas que moderan momentáneamente la presión de oferta.

“Más tarde o más temprano esa soja brasileña va a entrar al mercado, y si las compras de China no aparecen con fuerza, el impacto bajista podría hacerse sentir”, advirtió Romano.

Maíz

En el caso del cereal, el mercado mundial atraviesa una etapa de amplia disponibilidad de grano, aunque con compradores activos que sostienen los precios en determinados niveles.

“Los precios encontraron un nivel donde despiertan la demanda, y eso está sosteniendo el mercado”, explicó Romano.

En Argentina, la cosecha recién comienza y ronda el 4% del área, con rindes iniciales por debajo de los registrados el año pasado en algunas regiones. Además, el ingreso de mercadería al circuito comercial agrega presión bajista.

“Los productores están vendiendo más maíz que soja, y con el ingreso de la cosecha la presión de oferta empuja los precios con descarga a la baja”, señaló en un artículo publicado en Agroclave.

Trigo

Este cereal, en cambio, mostró un comportamiento más firme en el actual contexto geopolítico. A la incertidumbre internacional se suman algunas dudas sobre la evolución de los cultivos en el hemisferio norte, aunque recién en abril habrá mayor claridad sobre el panorama productivo.

Para Romano, esta volatilidad puede representar una oportunidad comercial.

“Esta volatilidad abre una ventana para vender trigo disponible. Si el impacto del conflicto en los precios es transitorio, como ocurrió en otros episodios, podría tratarse de una buena oportunidad comercial”, indicó.

Petróleo

El conflicto también impactó sobre el mercado energético, con fuertes subas del crudo ante el riesgo de interrupciones en el suministro desde Medio Oriente. Ese movimiento se trasladó parcialmente al mercado agrícola a través de los biocombustibles, especialmente del aceite de soja.

En Estados Unidos, además, el gobierno evalúa medidas para reforzar las obligaciones de mezcla de biocombustibles en refinerías, lo que podría impulsar la demanda de aceite.

“Si bien la suba del aceite en Chicago no se traslada totalmente a nuestro país, la capacidad de pago de la industria mejora y eso es una señal positiva para los precios locales”, concluyó Romano. (Noticias AgroPecuarias)

También le puede interesar...