¿Cuáles son las demandas de China para agricultura y desarrollo rural en 2026?

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El Informe del USDA detalla los cambios en las políticas existentes y destaca la estrategia general establecida en el informe.

(NAP) El Servicio Exterior de Agricultura (FAS) del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) publicó recientemente un informe en el que analiza las prioridades de Pekín en el Documento Nº 1 anual del Comité Central del Partido Comunista Chino y el Consejo de Estado, que esboza las estrategias y medidas nacionales relacionadas con la agricultura y el Desarrollo Rural.

Al respecto, se señala que si bien la seguridad alimentaria sigue siendo la máxima  prioridad, el enfoque ha pasado de buscar aumentos cuantitativos a esforzarse por mejorar la calidad.

Así, este documento destaca la adopción de lo que denomina como «nuevas fuerzas productivas», y ahí incluye el uso de la inteligencia artificial (IA) y la robótica en la Agricultura.

Además, reitera la necesidad de diversificar las fuentes de importación y subraya la importancia de coordinar las importaciones de productos agrícolas con la producción nacional en este sector.

El informe detalla las nuevas políticas, los cambios en las políticas existentes y destaca la estrategia general establecida en el informe, que puede tener un impacto directo en las futuras decisiones de política comercial.

Las importaciones chicnas de productos agrícolas alcanzaron los 207.000m/dólares en 2025.

Si bien el Documento Nº 1 comunica cambios importantes en la orientación de las políticas que influyen en el comportamiento de los funcionarios del Gobierno chino, no aborda directamente los niveles de financiación, ni proporciona reglamentos de aplicación.

La seguridad alimentaria sigue siendo una prioridad fundamental

Durante muchos años, la seguridad alimentaria ha sido la máxima prioridad de la estrategia agrícola del país.

El Gobierno central se ha centrado en los esfuerzos para aumentar la producción de cereales a través de diversas políticas, como garantizar una superficie adecuada para la producción de cereales, el desarrollo de semillas, las subvenciones a los productores de cereales, el apoyo a los precios de compra, la mejora del suelo y, más recientemente, un plan de acción para mejorar la capacidad de producción de cereales en otros 50 millones de toneladas.

En consecuencia, la producción de cereales de China alcanzó los 700 Mt durante dos años consecutivos, en 2024 y 2025.

Sin embargo, en los últimos años, la definición china de «seguridad alimentaria» se ha ampliado más allá de los cereales básicos para abarcar los cultivos forrajeros (en particular las semillas oleaginosas), las proteínas animales (especialmente la carne de cerdo) y, cada vez más, fuentes de alimentos diversificadas procedentes de los recursos forestales y oceánicos.

Dadas las limitaciones de los recursos de tierra y agua, las importaciones agrícolas, especialmente las importaciones de materiales para piensos y proteínas animales, han seguido siendo un componente importante para satisfacer la demanda interna.

En 2025, China era el segundo mayor comprador mundial de productos agrícolas, con unas importaciones que alcanzaron los 207.000 millones de dólares.

Desarrollo rural y modernización agrícola

Por otro lado, tras declaración por el Gobierno de Beijing de su victoria sobre la pobreza absoluta en 2020, se estableció un periodo de transición de cinco años hasta 2025 para evitar que la población rural volviera a caer en la pobreza.

Este enfoque en la estabilidad de los ingresos rurales influye en las decisiones de política agrícola y puede afectar a los patrones de importación, especialmente cuando los intereses de los productores nacionales entran en conflicto con la demanda de los consumidores de productos importados asequibles y de alta calidad.

En los últimos años, los Documentos nº 1 han otorgado una importancia cada vez mayor a lograr una «nación agrícola fuerte», también llamada «modernización agrícola».

Además de mejorar la producción agrícola, Pekín ha desplegado más políticas para apoyar la gobernanza rural, las infraestructuras, las industrias y los servicios públicos.

Continuidad y evolución

En suma, el Documento n.º 1 de 2026 señala tanto la continuidad, como la evolución de la estrategia agrícola de China al entrar en el periodo del 15.º Plan Quinquenal (2026-2030).

Aunque mantiene el énfasis tradicional en la seguridad alimentaria mediante el aumento de la producción nacional, el documento introduce nuevos conceptos, como «coordinar las importaciones agrícolas con la producción nacional» y «convertir la agricultura en una industria modernizada a gran escala» centrada en las nuevas tecnologías.

El marco establece como objetivo principal también «garantizar que las zonas rurales dispongan de condiciones de vida modernas básicas», lo que supone un cambio estratégico hacia un Desarrollo Rural integral, que va más allá de las mejoras aisladas de las infraestructuras.

Estas políticas, según concluye el FAS darán forma al sector agrícola y a los patrones comerciales de China a lo largo del próximo quinquenio, siendo necesario seguir supervisando los detalles de su aplicación y sus efectos prácticos.(Noticias AgroPecuarias)

FUENTE: Diario Qcom.es

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