Fósiles de un arbusto de zonas áridas revelan el origen de esos ambientes en Argentina
Identificaron restos de jarillas de 18 mill/años en Mendoza y reconstruyeron cómo se formaron los áridos que hoy condicionan la producción en amplias regiones del país.
(NAP) Un equipo de investigadores del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas de Argentina logró identificar fósiles de jarillas, arbustos característicos de zonas secas, que aportan evidencia para entender el origen de las regiones áridas del país.
El hallazgo corresponde a maderas fósiles de la familia Zygophyllaceae, afines al género Larrea, encontradas en sedimentos de la Formación Mariño, en la provincia de Mendoza. Los restos tienen una antigüedad estimada de unos 18 millones de años y constituyen el primer registro inequívoco de este tipo a nivel mundial.
El estudio del Conicet permitió reconstruir cómo estas especies vegetales respondieron a cambios ambientales a lo largo del tiempo geológico, aportando información sobre la transición hacia condiciones más secas en el territorio. En ese sentido, los resultados sugieren que los ecosistemas áridos actuales tienen raíces mucho más antiguas de lo que se estimaba.
Desde el punto de vista ambiental, la investigación aporta herramientas para comprender la adaptación de la vegetación al estrés hídrico, una característica central en regiones como el Monte y la Patagonia.
La jarilla, en particular, es una especie importante en estos ambientes por su capacidad de resistir condiciones extremas de sequía.
Pero el aporte también tiene implicancias productivas. Comprender la evolución de estas plantas permite inferir su potencial ecológico, lo que puede ser relevante para el manejo de sistemas agropecuarios en zonas áridas y semiáridas, donde la disponibilidad de agua es un factor limitante.
En ese marco, los resultados abren la puerta a futuras aplicaciones vinculadas a la adaptación de cultivos y pastizales frente al cambio climático, en un contexto donde la expansión de condiciones secas representa uno de los principales desafíos para la producción.
El trabajo fue publicado en Journal of Systematic Palaeontology. y se inscribe en una línea de investigación que busca vincular la historia ambiental con los sistemas productivos actuales, aportando información estratégica para la gestión sostenible de los recursos naturales. (Noticias AgroPecuarias)








