Desarrollaron un suplemento animal a partir del descarte del aceite de oliva
Lograron transformar el alperujo, principal residuo de la industria olivícola, en un aditivo nutricional para aves y porcinos que podría reducir el uso de antibióticos.
(NAP) Un subproducto históricamente relegado de la industria del aceite de oliva comenzó a ganar valor en la producción animal: a partir dela elaboración de un suplemento alimenticio para aves y porcinos a base de alperujo, el residuo que queda tras la extracción del aceite.
SE trata de un desarrollo científicos y articulación público-privada, a partir de una empresa incubada en espacios de innovación del INTA. El alperujo representa cerca del 80% del peso de la aceituna procesada, y solo en San Juan, donde se hizo el prodcuto, se generan entre 60.000 y 100.000 toneladas anuales, volumen que hasta ahora tenía escaso aprovechamiento económico.
El desarrollo se apoya en investigaciones de especialistas del Conicet y del propio Inta, que identificaron la presencia de compuestos fenólicos con propiedades antioxidantes en el residuo. Ese hallazgo permitió avanzar en su recuperación y aplicación en nutrición animal, abriendo una nueva línea de valorización para la cadena olivícola.
La iniciativa se consolidó a partir de un esquema de trabajo conjunto que incluyó ensayos en unidades experimentales del Inta, aportes académicos de la Universidad Nacional de San Juan y colaboración internacional del Instituto de la Grasa. También participaron establecimientos productivos que validaron el uso del suplemento en condiciones reales.
La empresa incubada Hydrox logró desarrollar un concentrado disponible en formato líquido y en polvo, que puede incorporarse tanto en el agua de bebida como en raciones balanceadas. Según los primeros resultados, su uso permite mejorar la absorción de nutrientes, fortalecer la respuesta inmune y elevar la calidad de la carne.
Uno de los aspectos más relevantes es el impacto sanitario: los ensayos preliminares indican que los compuestos del alperujo podrían reducir la necesidad de antibióticos y suplementos vitamínicos, una variable cada vez más sensible en los sistemas intensivos.
El desarrollo abre una doble oportunidad. Por un lado, agrega valor a un residuo masivo de la industria olivícola; por otro, ofrece a la producción pecuaria una alternativa natural para mejorar la eficiencia. Si bien el foco inicial está puesto en la alimentación animal, los investigadores no descartan aplicaciones futuras en nutrición humana, nutracéutica y cosmética.
Actualmente, el proyecto avanza en las etapas de registro, escalado industrial y diseño de su estrategia comercial, en línea con una tendencia que gana espacio en el agro: transformar subproductos en insumos de alto valor, integrando sustentabilidad y negocio dentro de la misma cadena productiva.








