El Gobierno impulsa una reforma de la Ley de Tierras y se reabre la polémica por la extranjerización del campo
Argumentan que con la ley se van a dinamizar sectores estratégicos como el agro, la energía y la minería ¿Cuáles son los argumentos en contra?
(NAP) El Gobierno argentino avanza en una reforma de la Ley de Tierras Rurales que apunta a eliminar o flexibilizar las restricciones a la compra de campos por parte de extranjeros, en el marco de un paquete más amplio de desregulación económica.
La iniciativa representa un giro respecto del esquema vigente desde 2011, que limita la propiedad extranjera a 15% del territorio nacional y establece topes por provincia y por nacionalidad.
El anuncio fue realizado por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, durante la conferencia de prensa de este miércoles en la Casa Rosada en la que también buscó dejar atrás cuestionamientos por su situación patrimonial. En ese marco, confirmó que el Gobierno avanzará con un paquete de reformas que incluye la modificación de la Ley de Tierras para eliminar las restricciones a la compra de campos por parte de extranjeros.
Adorni argumentó que la reforma busca atraer capitales internacionales y dinamizar sectores estratégicos como el agro, la energía y la minería. En esa línea, el proyecto contempla:
-Eliminar la mayoría de los límites a la compra de tierras por extranjeros privados
-Mantener restricciones solo para Estados extranjeros (con topes de superficie)
-Facilitar grandes inversiones productivas vinculadas al uso intensivo de tierras
El argumento central es que las actuales limitaciones generan “inseguridad jurídica” y desalientan proyectos de gran escala.
El anuncio reactivó una discusión histórica en la Argentina sobre el control del territorio y los recursos naturales.
Actualmente, unas 13 millones de hectáreas (alrededor del 5% del país) están en manos extranjeras, con fuertes concentraciones en algunas regiones.
La modificación de la ley forma parte de una estrategia más amplia del Gobierno orientada a: reducir regulaciones; fortalecer derechos de propiedad; generar condiciones para inversiones de gran escala.
Incluso, la iniciativa retoma intentos previos de desregular la normativa que no prosperaron, como el intento de derogación incluido en el DNU 70/2023.
Alertas y críticas
La posible flexibilización genera cuestionamientos desde distintos sectores:
-Ambientalistas y académicos advierten sobre el riesgo de pérdida de control sobre recursos estratégicos como agua, minerales y tierras productivas
-Se plantean dudas sobre el impacto en zonas sensibles, especialmente en la Patagonia
-También crecen las alertas por una posible mayor concentración de la tierra
-En paralelo, algunos análisis advierten que la reforma podría acelerar la extranjerización en áreas clave, aumentando tensiones sociales y territoriales.
La discusión impacta de lleno en el sector agropecuario, donde conviven visiones a favor, anclabas en la apertura a inversiones, mayor escala y financiamiento; y en contra: riesgos sobre soberanía, acceso a la tierra y control de recursos. (Noticias AgroPecuarias)









