La hacienda volvió a marcar récords en el MAG y el sector advierte que el precio de la carne aún no encontró techo
La suba sostenida de los valores consolida una tendencia alcista que ya se traslada al mostrador. Para Ciccra, el escenario es favorable para el productor pero genera fuerte tensión financiera en los matarifes.
(NAP) Los precios de la hacienda en el Mercado Agroganadero de Cañuelas alcanzaron nuevos máximos históricos este viernes y refuerzan el riesgo de nuevos aumentos en el valor de la carne al consumidor, en un contexto de oferta ajustada y demanda firme.
De acuerdo con la evolución reciente de las operaciones, el mercado continúa mostrando una marcada tendencia alcista, que se profundizó en las últimas semanas y todavía no da señales de agotamiento.
En ese marco, el presidente de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (CICCRA), Miguel Schiariti, advirtió que el precio de la hacienda y de la carne en góndola “todavía no encontró techo”.
“El mercado sigue marcando la tendencia alcista que se dio la semana pasada. Hoy tuvimos precios de novillito en torno a los 4.000 pesos, y entre 5.000 y 5.500 pesos para el novillo de exportación”, explicó Schiariti, al describir el escenario actual del MAG.
Según el dirigente, los valores de exportación también se ubican en niveles históricamente altos. “Las exportaciones están más caras que cualquier otra; creo que incluso están más caras que la australiana”, señaló, dando cuenta de la pérdida de competitividad relativa frente a otros países proveedores.
La suba de la hacienda ya se refleja en algunos segmentos del consumo interno. Schiariti indicó que en carnicerías boutique de barrios de alto poder adquisitivo el kilo de cortes premium como cuadril y lomo se vende entre 38.000 y 40.000 pesos. “Esto quiere decir que todavía no encontró techo el precio ni de los animales en pie ni de la carnicería”.
Para el titular de Ciccra, el escenario presenta lecturas contrapuestas dentro de la cadena. “Es una buena noticia para los productores”, afirmó, aunque advirtió que la situación genera una fuerte preocupación entre los matarifes abastecedores.
“Están entregando carne todas las semanas, pero no pueden cobrar toda la carne que entregaron la semana anterior. Siempre les queda un saldo pendiente, y esto los está poniendo en un estado de nerviosismo muy grande”, explicó Schiariti. En ese contexto, alertó que muchos operadores están invirtiendo capital sin certezas sobre su recuperación, lo que agrega fragilidad financiera al eslabón industrial-comercial.
Un desafío para el Estado
Desde la mirada sectorial, la continuidad de la escalada de precios también aparece como un desafío para la política económica. “Esto seguramente va a ser un problema para el Estado”, sostuvo Schiariti, en referencia al impacto inflacionario y a las dificultades para contener el precio de los alimentos en un contexto de mercado ganadero tensionado.
Con la oferta de hacienda limitada y valores firmes en el MAG, el mercado anticipa que la carne seguirá bajo presión en las próximas semanas, mientras la cadena intenta absorber el reacomodamiento de precios sin profundizar los desequilibrios financieros internos. (Noticias AgroPecuarias)









