Reforma laboral: el sector agropecuario presiona por cambios para formalizar empleo y atraer inversiones
Antes del debate en Diputados, CRA y la Fundación Barbechando reforzaron en el Congreso la demanda de adaptaciones a la legislación laboral.
(NAP) Representantes de las principales entidades agropecuarias y agroindustriales expusieron ante la Cámara de Diputados su posicionamiento frente a la reforma laboral que impulsa el Gobierno, cerrando filas detrás del proyecto de Modernización que ya cuenta con media sanción del Senado, argumentando que la normativa actual, tras “50 años de anomia”, ha quedado obsoleta frente a los ciclos biológicos y la realidad productiva del campo.
Este miércoles, antes del debate en la Cámara de Diputados representantes de Confederaciones Rurales Argentinas y de la Fundación Barbechando expusieron en comisiones. Ángeles Naveyra, presidenta de Barbechando, enfatizó que el proyecto corrige distorsiones que durante años generaron litigiosidad e informalidad. “No es desregular sin criterio, sino ordenar para seguir creciendo”, dijo la dirigente.
José Colombatto, vicepresidente primero de CRA, advirtió que cuando la legislación ignora la dinámica del campo, termina empujando al trabajador a la informalidad. Subrayó que la reforma no busca recortar derechos, sino adaptar el marco legal a la “dispersión territorial”.
“El empleo formal en las zonas rurales implica acceso a salud, aportes y, fundamentalmente, mayor arraigo territorial”, destacó Colombatto.
Los puntos críticos de la reforma rural
Durante las exposiciones, se desglosaron los cambios específicos que el sector considera “vitales” para las economías regionales:
Responsabilidad Solidaria: Se busca redefinir que la responsabilidad recaiga en quien efectivamente emplea, eliminando la solidaridad automática entre propietarios y arrendatarios.
Ciclos Productivos: Reconocimiento explícito de los contratos temporarios vinculados a campañas y estacionalidad.
Período de Prueba: Extensión del plazo para evaluar la idoneidad del trabajador en tareas específicas.
Negociación Colectiva: Fortalecimiento del diálogo en la Comisión Nacional de Trabajo Agrario y acuerdos bipartitos para horas extraordinarias.
Además de lo laboral, el sector destacó el capítulo impositivo del proyecto. La Fundación Barbechando valoró medidas como el diferimiento del impuesto a las ganancias para la hacienda en proceso y la devolución del saldo técnico de IVA, herramientas que consideran esenciales para mejorar el capital de trabajo y captar nuevas inversiones en un sector que representa casi una cuarta parte del PBI nacional.
La semana pasada luego de que el Senado aprobó una versión del proyecto de Modernización Laboral, en un comunicado conjunto la Cámara de Puertos Privados Comerciales y la cámara de aceiteros y agroexportadores, CIARA-CEC, emitieron un fuerte respaldo, señalando que la ley transformará la indemnización en una “variable anticipable y financieramente viable”.
Según las cámaras, el esquema actual de “sobreprotección distorsiva” terminó espantando las contrataciones formales al convertir cualquier desvinculación en un riesgo económico imprevisible. (Noticias AgroPecuarias)









