Extracto de algas ayuda a las plantas a resistir el estrés climático y sostener la productividad
Basada en compuestos bioactivos naturales, la solución apunta a fortalecer la fisiología vegetal y aportar mayor resiliencia en escenarios climáticos cada vez más exigentes.
(NAP) Las pérdidas de rendimiento agrícola están cada vez más asociadas a fenómenos de estrés abiótico como sequías prolongadas, temperaturas extremas y limitaciones nutricionales; frente a este escenario, tecnologías orientadas a modular las respuestas fisiológicas de las plantas comienzan a ganar protagonismo en los planteos productivos.
Una de ellas es la desarrollada por la empresa Acadian Sea Beyond, basada en extractos del alga marina Ascophyllum nodosum, especie reconocida por su elevada concentración de compuestos bioactivos. Según explicó Judith Villafaña F., ingeniera agrónoma y gerente de desarrollo de mercado de la compañía para el Cono Sur, la tecnología actúa directamente sobre procesos naturales vinculados al crecimiento, la resistencia y la eficiencia en el uso de nutrientes.
La eficacia de este desarrollo tiene su origen en el ambiente donde crece el alga. Ascophyllum nodosum habita naturalmente en las frías aguas del Atlántico Norte, en zonas costeras de Canadá, Estados Unidos, Irlanda y Noruega, donde enfrenta variaciones constantes de marea, elevada salinidad y oscilaciones térmicas que pueden ir de –22 °C a 38 °C.
Esa capacidad de adaptación a condiciones extremas es precisamente la base de los beneficios observados en agricultura. Al trasladar sus compuestos bioactivos a los cultivos, se busca activar mecanismos internos asociados a la resiliencia vegetal.
Mejor desempeño bajo estrés
En regiones con altas temperaturas, déficit hídrico, radiación solar intensa, suelos compactados o con elevados niveles de sales, la aplicación del extracto favorece una mayor tolerancia al estrés abiótico. Entre los principales efectos reportados se destacan por un mayor desarrollo del sistema radicular; mejor absorción y aprovechamiento de nutrientes; regulación del equilibrio metabólico; incremento de la eficiencia fotosintética y fortalecimiento del sistema antioxidante endógeno.
Estos resultados se vinculan con la presencia de compuestos naturales como betaína, manitol, ácido algínico, aminoácidos y promotores de reguladores de desarrollo, que intervienen en la activación de respuestas fisiológicas clave.
Estudios citados por la compañía indican que los extractos de Ascophyllum nodosum pueden modular parámetros asociados a la tolerancia frente a temperaturas extremas, salinidad y sequía, contribuyendo a mantener la productividad en contextos adversos.
Más allá del impacto agronómico, desde la firma destacan que la solución se enmarca dentro de los principios de la agricultura sostenible. Al tratarse de un insumo de origen natural, desarrollado a partir de procesos biológicos y con manejo responsable del recurso, busca reducir el impacto ambiental y fortalecer sistemas productivos más eficientes en el largo plazo.
En un contexto donde el cambio climático impone nuevos desafíos a la producción agrícola, la ciencia aplicada a las algas marinas aparece como una herramienta que combina innovación, productividad y enfoque ambiental, con el objetivo de sostener rindes sin comprometer la sustentabilidad. (Noticias AgroPecuarias)









