Caprolecoba advirtió que la mejora productiva no alcanza y el tambo sigue con márgenes ajustados
También alertó sobre la presión financiera, la necesidad de recomponer valores y el impacto de la sobreoferta en el mercado interno.
(NAP) La producción lechera argentina atraviesa un momento de fuerte recuperación productiva, pero con tambos que siguen trabajando con márgenes muy ajustados, de acuerdo al último informe de la Cámara de Productores de Leche de la Cuenca del Oeste de la provincia de Buenos Aires, que pintó un escenario similar al del mes anterior.
En este marco, Caprolecoba advirtió sobre el deterioro relativo del precio recibido por el productor frente al aumento de costos y la presión financiera del negocio.
Según la entidad, el crecimiento de la producción continúa firme y se sostiene sobre mejores niveles de productividad y condiciones forrajeras más favorables.
Sin embargo, ese mayor volumen de leche no se traduce automáticamente en una mejora económica para el tambero.
“El productor necesita una recomposición del precio”, planteó el análisis firmado por el gerente de la Cámara, Daniel Villulla, al señalar que el valor de la leche perdió capacidad de compra frente a insumos, servicios y costos operativos.
El informe remarcó además que el mercado interno sigue mostrando límites para absorber subas de precios en los productos lácteos, lo que condiciona a la industria y termina impactando sobre el valor pagado al tambo.
En paralelo, Caprolecoba destacó que las exportaciones aparecen como una de las pocas variables capaces de aliviar el escenario de sobreoferta local, especialmente en un contexto donde el mercado mundial muestra señales algo más favorables para algunos commodities lácteos.
Aun así, la entidad sostuvo que la situación financiera de muchos establecimientos continúa siendo delicada, sobre todo por el incremento de costos vinculados a alimentación, energía, logística y reposición tecnológica.
El informe también puso el foco en la creciente necesidad de eficiencia tranqueras adentro. En ese sentido, remarcó que los sistemas más ordenados y productivos son los que mejor están logrando atravesar el actual contexto económico.
Otro punto destacado fue la consolidación del proceso de transformación estructural de la lechería argentina, con tambos cada vez más tecnificados, escalas mayores y una fuerte presión por mejorar productividad y eficiencia.
En materia internacional, Caprolecoba observó que el mercado mundial de lácteos muestra señales mixtas: por un lado, cierta recuperación en algunos precios; por otro, costos logísticos todavía elevados y una demanda global que sigue sin despegar plenamente.
Sobre la cuestión climática, el informe señaló señaló que las lluvias recientes mejoraron las reservas y la oferta forrajera en varias regiones, aunque persisten problemas de excesos hídricos e inundaciones en zonas del oeste bonaerense, donde algunos tambos todavía enfrentan dificultades operativas y de acceso.








