En el NOA muchos productores “quedarán afuera del sistema”

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Así lo ve la Eeaoc que evaluó los rindes de indiferencia para la próxima campaña. La rentabilidad volvería sin las retenciones. 

 

TUCUMAN (NAP). Considerando diferentes niveles de costos que resultan de distintas posibilidades de manejo, según las plagas presentes y para un precio de soja 226 dólares la tonelada, los rendimientos de indiferencia (toneladas de soja que pagan el costo directo) estarían entre 2 tn/ha y 3,1 tn/ha para la producción en tierra propia, y entre 2,5 y 3,6 t/ha en tierras arrendadas. (Aclarando que los menores valores corresponden a un planteo de mínima tecnología, posible en una minoría de los campos, y no es sustentable en el mediano plazo”).

El estudio lo realizó la Estación Experimental Agropecuaria Obispo Colombres (Eeaoc) de Tucumán para el Noroeste Argentino (NEA) y afirmó que con esos rindes de indiferencia, “los productores chicos y medianos están en una situación muy complicada y probablemente muchos ya están y otros quedarán fuera del sistema”. Y advirtió que en el corto plazo también los productores grandes serían afectados, ya que los rindes de indiferencia están por arriba del rendimiento promedio histórico de la región.

El trabajo publicado por el diario La Gaceta indica que también el productor maicero está complicado. “El maíz, compañero de la soja en el sistema y cultivo indispensable en la rotación, se encuentra en una situación aún menos conveniente, ya que ni con los mayores rindes potenciales de la zona se cubre su punto de indiferencia”.

“La situación es en extremo complicada y requiere de políticas que hagan foco en la problemática de la región”, dijo la Eeaoc. Para poder hablar de sustentabilidad ambiental y social, la dimensión económica tiene que ser sustentable y para esto el productor tiene que lograr una rentabilidad que lo permita.

El análisis culmina marcando que la actividad agrícola implica un riesgo elevado, de modo que requiere rentabilidades promedios del 20%, situación que claramente no acontece en el NOA desde por lo menos hace cuatro campañas. Cabe agregar que soja-maíz pagan derechos de exportación del 35 y del 21%, respectivamente. Eliminándolos, los planteos en tierra propia y muchos en arriendo pasan a ser rentables.

Detalles

Eeaoc hizo un análisis detallado de la situación. Tomó en cuenta por un lado que el aumento de las malezas tolerantes y resistentes y de algunas plagas insectiles como el “picudo negro” (Rhyssomatus subtilis) han elevado los costos significativamente. 

En el caso de las malezas, entre productos y aplicaciones, el gasto por ha con un planteo de herbicidas común de 2,4-D y glifosato en barbecho, y una aplicación de glifosato en el cultivo de soja, están en el orden de los U$S 50/ha. Un manejo preventivo, frente a la aparición de malezas resistentes, que implica el agregado de mezclas de pre-emergentes, oscila en los U$S 110/ha, mientras que frente a la presencia de malezas resistentes el gasto asciende a U$S 150/ha.

Frente a las “plagas insectiles”, específicamente para las ‘orugas’, una herramienta de control son las variedades Intacta RR2PRO, que han demostrado un buen control de orugas y que en los ensayos en la campaña 2014/15, además, tuvieron un plus de rinde del orden del 5%, en promedio, con respecto a la tecnología RR1. 

Su uso es recomendable en lotes sin presencia de “picudo negro”, donde el gasto en control de plagas insectiles (otros picudos y ‘chinches’) puede estar en U$S 33/ha, mientras que en lotes de RR1 puede ascender a U$S 75/ha, pues incluye a la ‘orugas’. 

En lotes con picudo sigue siendo más económico el uso de RR1, a menos que las variedades Intacta presenten un plus de rinde. La tecnología Intacta es efectiva. Nuevamente, la invitación es pensar en el largo plazo y utilizarla como corresponde, respetando los ‘refugios’ recomendados. Si bien el productor cuenta con herramientas para solucionar los problemas de plagas, en esta campaña confluyen elementos altamente negativos: el incremento de los costos en la región, la insostenible carga impositiva y la significativa caída del precio internacional de la soja, del orden del 35%. (Noticias AgroPecuarias)

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