Las lluvias también complicaron la cosecha de maní

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Hay 20 mil hectáreas en estado crítico, principalmente sobre la ruta nacional 7 en el sur de Córdoba, norte de La Pampa y el oeste bonaerense.

CÓRDOBA (NAP). El exceso de lluvias también afectó al cultivo de maní, que sufre problemas de anegamientos que ponen en riesgo la cosecha, principalmente en la región sur del núcleo de producción, que tiene como límite norte a la ruta nacional 7 y abarca los departamentos General Roca y Roque Saénz Peña (Córdoba), norte de la provincia de La Pampa y oeste de la provincia de Buenos Aires.

“Allí hay alrededor de 200 mil hectáreas sembradas con maní, de las cuales hay alrededor de 20 mil en situación crítica por las inundaciones y los anegamientos”, dijo Carlos Biondi, de la industria productora y procesadora Olega SA, ubicada en la localidad de Charras (departamento Río Cuarto).

Si bien las labores de arrancado están avanzadas en esa zona, a los productores les preocupa la falta de condiciones para terminar con esa tarea y acelerar la cosecha. Cada día que pasa y el grano está en el lote a merced del agua y de la humedad, es menor su rendimiento y calidad comercial.

“En la medida que sanitariamente la planta esté en condiciones, tenemos un par de semanas más para el arrancado. Pero la planta se debilita”, admitió Biondi, al portal Agrovoz.com.

Debido a las condiciones de anegamiento y de humedad, en el sur de la zona manisera las labores de arrancado y cosecha están suspendidas desde hace más de una semana.

“A la falta de piso en los lotes menos complicados por las inundaciones, se le suma el colapso que muestran los caminos rurales para el traslado de la producción”, indicó a Agrovoz, Juan Pedro Alcorta, presidente de la empresa Manisur, ubicada en La Carlota.

La situación crítica que atraviesa el maní en esa región tuvo como desencadenante las lluvias que se registraron desde finales de mazo, abril y parte de mayo. A lo que Alcorta le suma problemas de vieja data en materia de infraestructura.

“Hay una superficie que ya está perdida, porque se había arrancado y luego se inundó. Y hay otra en la que ni siquiera se comenzó con esa tarea”, evaluó el industrial.

Si bien desde la industria procesadora hay coincidencia en que el potencial de rendimiento es mejor al de la campaña pasada, el atraso en la cosecha complica el panorama inicial.

“En potencialidad de rinde, estamos mejor que el año pasado, pero deberíamos estar con un avance de 50 por ciento en la cosecha y tenemos alrededor de un 20 por ciento”, comparó Biondi.

Según el último informe de la Bolsa de Cereales de Córdoba, si se compara el actual avance de arrancado y cosecha respecto de mayo de 2015, cuando no hubo excesos hídricos, ambas tares están por debajo: 22 por ciento el arrancado y 12 puntos la cosecha. Esto se explica por el retraso en las tareas en los departamentos de General Roca y Roque Sáenz Peña, donde se concentra el 34 por ciento del área manisera en Córdoba. (Noticias AgroPecuarias)

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